martes, 27 de marzo de 2012

Bruselas frena el intento de Cañete de ampliar la caza del lobo ibérico





El intento del ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, de extender la caza del lobo —ahora solo se puede al norte del Duero— ha recibido un jarro de agua fría en Bruselas. La Comisión Europea, que debe autorizar la consideración de la especie como cinegética, se opone a realizar ahora ese cambio y remite a una revisión de la norma aún sin fecha.
El pasado 5 de enero, un nutrido grupo de ganaderos impulsados por el sindicato Asaja se manifestó en Valladolid contra el lobo. “Ganado + lobo = ruina”, era el lema de la marcha. El secretario de Asaja en Ávila, Joaquín Antonio Pino, sostiene que los ganaderos no pueden soportar los daños del lobo. “En Ávila hace casi 100 años que no hay lobos, y ahora los ataques al ganado se han multiplicado. Donde no había lobo tiene que desaparecer porque su presencia es totalmente incompatible con la ganadería”.
El lobo ibérico, confinado en los setenta a zonas de Galicia y Zamora y Sierra Morena, se ha recuperado. En 1992, la directiva europea de hábitats fijó que al sur del Duero —entonces, su barrera natural— la especie era de “estricta protección”. Al norte se podía cazar con cupos. El objetivo del plan de conservación es juntar la población del norte con la de Sierra Morena. La expansión de la especie hizo que aumentaran los conflictos con los ganaderos. Asaja estima que en 2007 en Castilla y León hubo unos 400 ataques al ganado y en 2011 unos 1.800, con unos daños que cifra en 1,5 millones de euros.
Por eso Cañete, en su primera reunión en Bruselas con el comisario de Medio Ambiente, Janez Potocnik, el pasado 8 de marzo, pidió cambiar el lobo de anexo, de forma que se pueda ampliar su caza. Según explicó Cañete a la prensa entonces, “el lobo está afectando gravemente a la actividad ganadera”. Por eso destacó “la necesidad de modificar la directiva”.
La respuesta de la Comisión, según explica una portavoz por correo electrónico, es que el cambio “de la directiva de hábitats para una sola especie solo sería posible en el marco de una revisión más amplia destinada a incluir y borrar multitud de especies en función de la evidencia científica y datos sólidos”.
Es lo que ya avisaron los ecologistas por escrito al ministerio, que nadie iba a querer abrir el melón de la directiva. Y que si España intentaba cambiar al lobo de anexo, otros Estados intentarían introducir o sacar otras especies, en un proceso que Bruselas no desea, al menos ahora.
La Comisión explica que ha encargado “un estudio sobre qué metodología sería útil en el futuro si se decide revisar las directivas europeas de protección de la naturaleza”. Hasta que ese futuro llegue —si llega—, la UE recuerda a España que la norma permite excepciones “siempre que no exista ninguna otra solución satisfactoria” para proteger al ganado. Así se autorizan ya batidas controladas por guardas de Medio Ambiente en Castilla y León pero, según los ganaderos, son insuficientes.
El viernes pasado, el ministerio declinó explicar a este diario la negativa de Bruselas. Ayer, en una declaración ante la prensa tras votar en Jerez en las elecciones autonómicas andaluzas, Cañete volvió a defender su idea de ampliar la caza del lobo.
El plan es un empeño recurrente de Castilla y León. En 2008, la Junta aprobó un decreto que permitía el control cinegético al sur del Duero, pero el Tribunal Superior de la comunidad anuló la norma un año después por vulnerar la norma europea. En 2011, el Senado pidió por unanimidad ampliar la caza al sur.

Ecologistas en Acción, SEO/Birdlife y WWF consideraron “completamente equivocada” la petición de Cañete a la Comisión Europea. Alberto Fernández, de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel), minimiza los ataques. “Es un argumento pueril. Los ganaderos tienen muchos problemas pero, según sus datos, la mortalidad del ganado por el lobo es del 0,5%, algo que es mínimo”.
El problema es que Castilla y León, al contrario que otras comunidades, no tiene establecido un sistema de compensación directa por daños del ganado. Es una reivindicación histórica de los ganaderos. “Si la sociedad quiere medio ambiente, si la sociedad quiere lobo, que lo pague”, resume el responsable de Asaja.
Además, hay dudas sobre cuántos de los ataques se deben al lobo y cuántos a perros asilvestrados. Un estudio de investigadores de la Estación Biológica de Doñana (del Consejo Superior de Investigaciones Científicas) concluyó en 2010 que la mayoría de los ataques atribuidos al lobo en el País Vasco eran en realidad de perros.
Jorge Echegaray, uno de los autores del trabajo, explica que “la existencia de daños a la ganadería no está relacionada con el número de lobos sino con el tipo de manejo ganadero”. Es decir, que con perros adiestrados, vallados, pastores y vigilancia nocturna se evitan los ataques.

Y relativiza la situación: “El 90% de los ganaderos asturianos [...] apenas acumula cuatro expedientes anuales por daños”. Echegaray añade en un correo: “El balance evidente es que el coste económico del lobo para la ganadería es más que asumible, y además es posible reducirlo. Los ganaderos tienen serios problemas de todo tipo, pero desde luego el lobo no es el mayor, aunque si es un buen argumento para el llanto y para hacerse notar”. Y concluye que no se puede dar la batalla por la supervivencia del lobo por ganada: “El futuro de los lobos ibéricos en España y Portugal depende de apenas 500-650 individuos reproductores distribuidos en al menos 254 manadas”. El lobo ha crecido, sí. Pero aún ocupa menos del 25% del espacio que tenía a principios del siglo XX, cuando se podía encontrar en toda la Península.


                            Interesante artículo escrito en el Pais por Rafael Mendez
                            Fotos: ALDoylataguerra



sábado, 14 de enero de 2012

Hoces del Riaza: el Refugio de Rapaces cumple 37 años






     El 13 de enero se cumplen 37 años de la inauguración del Refugio de Montejo, y del Refugio del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF España (Adena) y la Confederación Hidrográfica del Duero; en Segovia, junto a Burgos y Soria.
      El 16 de junio de 1975, durante la Asamblea General de ADENA celebrada en el salón de actos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Félix Rodríguez de la Fuente nos hablaba del Refugio con la enorme ilusión que él sabía transmitir, pero advertía: “Ya verán ustedes los problemas que nos va a dar”. Y añadió: “Lo mismo que ahora Doñana nos trae quebraderos de cabeza, luego nos los traerá Montejo”.
    Se han concedido 25  premios a trabajos, películas o fotos relativos al Refugio; el último en 2011, de SEO/BirdLife, a la foto de un torcecuello obtenida en Montejo por Lola Fernández. Ya en 1997, el Catedrático Francisco Bernis Madrazo, fundador y Presidente de Honor de la Sociedad Española de Ornitología, me escribía en una carta que “resulta grato y sorprendente notar el enorme despliegue de estudios, filmografía y fotografía que va generando el refugio”; y también destacaba el “constante baqueteo con tantas personas y tantos problemas”, “al cabo de años y años”.
    En efecto, la permanencia del Refugio resultó todavía mucho más difícil que su creación. Surgieron obstáculos que a veces parecían insuperables, o herían sentimientos profundos; y había que mantener el esfuerzo y la ilusión. Además de los habitantes de la zona, muchas personas relacionadas con la fauna, de toda España y también de fuera, han tenido algo que ver con este paraje emblemático. Las prolongadas adversidades dejaron claro quiénes defendían de verdad la naturaleza salvaje, en ocasiones hasta extremos increíbles. La asombrosa historia del Refugio es uno de sus grandes valores, aunque algunos parezcan querer borrarla.
     En 1975, se anunció un complicado proyecto de reintroducción del águila real. Sin embargo, las águilas reales volvieron solas después de la protección del paraje, en un lento proceso que pudimos seguir con detalle durante años. En la última Hoja Informativa sobre el Refugio (Nº 35, de 494 páginas), publicada en 2011, aparece amplia información sobre la historia de esta rapaz. Como señaló Hans Meltofte en 1988, en la revista de ADENA (“Panda” Nº 21), a veces parece olvidarse que muchas aves pueden volar.

    
 El éxito del Refugio, a menudo contra todo pronóstico, se debe sobre todo a quienes le entregaron parte de sus vidas durante décadas, de forma sacrificada y generosa. Destacan sus excepcionales guardas, queridos y respetados dentro y fuera de sus pueblos. En la Navidad de 2011, después de una larga enfermedad, falleció Justa Iglesias Almendáriz, mujer de Hoticiano Hernando (ahora guarda de Honor) y madre de Jesús, guarda actual de WWF España. Madre de cuatro hijos, trabajadora, inteligente y buena, Justa nos recibió siempre con tanto cariño y atenciones (al igual que toda su familia), que en cierto modo parecía casi como una segunda madre para muchos de nosotros. La multitudinaria asistencia a su funeral (Montejo estaba abarrotado de coches) reflejó también el aprecio que se le tenía.
     Poco antes, en octubre, había muerto Blas Hernando Benito, buen amigo de Montejo; “y uno de los imprescindibles pastores que dan vida a estos páramos”, como recordó Luis Suárez (responsable de Biodiversidad terrestre de WWF España) en un emotivo escrito.

    
También en octubre de 2011, quedó sin ovejas un pueblo cercano de Burgos, como había ocurrido poco antes en algún otro de Soria. Ya en 1972, Ramón Elósegui escribía, en la revista “ADENA” (Nº 3), a propósito de los comederos de buitres: “El pastoreo general está en crisis, y aunque parezca paradójico esto conduce a la degradación de los prados naturales (…)”. El declive de esta actividad milenaria, agravado en los últimos años por un sistema insostenible de retirada de cadáveres  (en el que cuesta bastante más destruir una oveja muerta que comprarla viva), se refleja en nuestro comunicado conjunto “No se puede seguir así”, suscrito por 34 asociaciones. Es urgente que, cumpliendo las últimas disposiciones europeas y nacionales, las comunidades autónomas delimiten zonas extensas donde se permita de nuevo dejar reses muertas en el monte, y los buitres desarrollen su función.

Por otra parte, deseamos que pronto funcione bien el nuevo comedero de buitres en Maderuelo. En la comarca apenas quedan comederos; exceptuando el de WWF en el Refugio, y los de Campo de San Pedro y Ayllón. Se deben dar facilidades, en vez de poner dificultades absurdas y al parecer ilegales, a personas o entidades que desarrollan amablemente una importantísima labor de alimentación de estas aves, por otro lado protegidas por la ley.

    Además del hambre, los buitres, los vertebrados europeos que se reproducen más despacio, se enfrentan a otras amenazas; desde los parques eólicos hasta el veneno, o ciertos tendidos. Sin olvidar las molestias ocasionadas por algunos visitantes, como pudimos comprobar de nuevo en nuestro último censo colectivo de otoño, coordinado por Juan Prieto; durante el cual, por cierto, descubrimos un nuevo punto de reproducción del sapo partero. 

    Más de 600 ornitólogos han participado en estos censos. Dos asambleas de la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados (en otoño de 1995 y 2005, respectivamente) se celebraron en Montejo; y fue allí donde se fundó, el 16 de noviembre de 1991, la primera Unión de Grupos Naturalistas de Castilla y León. El 24 de septiembre de 2011, tuvo lugar en Valladolid una reunión de representantes de estas asociaciones, organizada por ACENVA; como se indica en la última circular del Fondo, que puede verse en www.naturalicante.com.

 El Refugio ha aparecido en 3.742 publicaciones impresas de todo tipo, 11 tesis doctorales y distintos proyectos fin de carrera, 909 trabajos o informes naturalistas (sin contar los de censos, que son muchos más), casi cien mil páginas de datos, 226 programas de televisión y 619 de radio, 17 títulos o figuras de protección, 279 conferencias, 49 congresos científicos (18 internacionales), etc. Reflejan el excepcional seguimiento conseguido, que además ha inspirado proyectos en otras partes de España.
    Pero sigue habiendo sorpresas. El 31 de agosto de 2011, Juan Luis Galindo vio un flamenco (joven) en el embalse de Linares, por primera vez (quizás para toda Segovia); con lo que suben a 325 las especies de vertebrados citadas en la zona.
  
 En 2011, llegó a volar un pollo de buitre leonado en tres nidos singulares: uno utilizado con éxito durante 31 años, y dos que lo han logrado en 16 años consecutivos. Son los nidos campeones en sus respectivas categorías, de un total de 771 nidos con éxito y 4.608 pollos volados que he podido controlar, durante 30.407 horas allí. También en 2011, salió adelante un pollo de alimoche en un nido que, al haber sido utilizado durante 25 años (sin contar unos tres años más en que la reproducción fracasó), es el campeón de los 98 nidos de alimoche (78 con éxito) que conozco en la zona.
    En 2006 hicimos un homenaje al experto ornitólogo suizo Daniel Magnenat; quien nos encargó, antes de morir, que siguiéramos “amando y protegiendo esta bella región”, “completamente excepcional, de valor internacional”. Su viuda, Marianne Delacrétaz, envía cada año una ayuda económica para apoyar las Hojas Informativas y otros trabajos altruistas sobre el Refugio. Deseamos que se mantenga hermoso y salvaje; y siga moviendo voluntades e ilusiones, para estudiarlo y defenderlo, seguramente como en pocos espacios naturales ha sido posible.

                                            Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo
                                            Presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza
                                             Fotos: A.L.Doylataguerra